Memorial de la Denuncia, donde hoy crece la memoria

Cada vez que se visita el Memorial de la Denuncia nos crece la memoria, el corazón se nos agita y a no pocos se les ha visto que asoma a sus ojos una lágrima. Es el lugar donde, con la fuerza de un huracán, los cubanos ratificamos la decisión de vencer o morir y de no cejar en el empeño de seguir siendo libres, pésele a quien le pese.

Es que aquí, desde el 13 de agosto del 2017, el pueblo cubano acude a rendir merecido tributo a las más de 3 000 víctimas de las continuas agresiones del imperialismo a nuestro país, el primero en declararse socialista en América Latina, ante las propias narices de Estados Unidos.

«Por eso somos un memorial y no un museo», explica Elena Caballero Prieto, quien se encuentra al frente de esta institución desde que abrió sus salas al público, en ocasión del aniversario 91 del natalicio de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. El acto de inauguración lo presidió el hoy Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez».

Ubicado en calle 14, esquina Avenida 5ta. en Miramar, Playa, la instalación cuenta con tres casas. En la número 1 se encuentran las salas permanentes dedicadas a la CIA, entre otras agencias, y la del terrorismo de Estado. Están, además, la sala transitoria, dedicada a las artes plásticas, donde, el día de nuestra visita, se mostraba una exposición del Héroe de la República de Cuba, Antonio Guerrero; la sala audiovisual, y un punto de venta de libros.

En la segunda de las casas, se ubican la sala dedicada a la guerra mediática y a la guerra económica, así como las de manipulación del tema migratorio y una llamada «Nuestra fuerza es la fuerza del pueblo». Una tercera acoge la sala Polivalente, en la que se prestan diferentes servicios. Aquí se ubican la ludoteca, la biblioteca y en breve estará la sala de navegación.

El espacio que hoy ocupa el Memorial fungió, en marzo de 1989, como Museo de los Órganos de la Seguridad del Estado. Posteriormente lo fue del Minint, hasta que en el 2011 se iniciaron los trabajos que llevarían a la creación del Memorial de la Denuncia, un lugar donde los cubanos mostramos al mundo, con pruebas contundentes, las cientos de agresiones que ha sufrido nuestro pueblo y cómo hemos sido capaces de resistirlas. En cada lugar, incluso en el más minúsculo que pueda existir, está presente Fidel. Al entrar nos recibe su histórica frase: «¡Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!».

Aquí encontramos, entre algunos de los objetos, restos del avión de Cubana siniestrado el 6 de octubre de 1976, diferentes tipos de rifles que iban a ser utilizados para asesinar a Fidel, documentos desclasificados por la CIA sobre los diferentes intentos de actos terroristas planificados para menguar la voluntad del pueblo cubano a vivir libres y soberanos.

Muestras de la guerra biológica, como las epidemias de dengue y fiebre porcina, prendas de compañeros asesinados en el cumplimiento de su deber, como  las pertenecientes a Manuel López de la Portilla, primer mártir de la Seguridad del Estado (16 de julio de 1960), y Orosmán Dueñas Valero también ultimado el 9 de enero de 1992, durante los hechos criminales de Tarará, cuando elementos inescrupulosos intentaron abandonar ilegalmente el país.

Cuba fue y es uno de los grandes laboratorios de la guerra sicológica. Uno de los primeros ejemplos data de 1961: la CIA, en alianza con la Iglesia Católica cubana, difundió la falsa noticia de que la Revolución se disponía a retirar la «patria potestad» de niñas y niños en la Isla. El pánico generado provocó la salida del país de casi 15  000 menores. Fue la llamada Operación Peter Pan. Hoy este hecho también está presente en las salas del Memorial de la Denuncia, así como la doble explosión del vapor La Coubre.

Estas pruebas contundentes se hallan expuestas a través de modernas tecnologías aplicadas al concepto de la museografía, de forma tal que el público puede interactuar con ellas. El propio visitante a través de pantallas táctiles con líneas de tiempo, infografías con hechos históricos, materiales con efectos holográficos, filmes, y otros recursos con la finalidad de acercar la interacción con el público, puede buscar la información deseada y conocer de la historia de estos hechos vandálicos y criminales.

Para Gisela Herrero García, jefa de la Oficina Nacional de Diseño (ONDI), el Memorial de la Denuncia tiene un valor altísimo desde el punto de vista histórico, patrimonial y de diseño museográfico. Esta institución es muestra del valor del diseño puesto a favor de la información, de transmitir la historia, de que no perdamos todo el abrevadero que este país tiene de acumulado histórico porque en definitiva es lo que nos permite mirar hacia el futuro.

El espacio trasciende por toda la información que contiene de nuestra historia, y es fundamental que exista para que las nuevas generaciones conozcan por lo que ha luchado este pueblo para llegar a donde estamos hoy. Sin dudas, es un tributo a la memoria histórica de Cuba.

UN SITIO QUE TOQUE EL SENTIMIENTO

Para los jóvenes, el Memorial se asume de una manera contemporánea, moderna y de vanguardia. Muchos padres que visitan el sitio con sus compañeros de trabajo o se llegan para la firma de compromisos laborales o éticos, después de recorrerlo se comprometen a volver con sus familias, en especial con los niños y los jóvenes. Ello ha hecho que en la cifra de visitantes se aprecie con fuerza la presencia de estos últimos entre los que más acuden al lugar.

Hasta la fecha, desde su inauguración, sus salas han sido frecuentadas por un total de 34 328 visitantes, entre cubanos y extranjeros.

Para el verano, el Memorial de la Denuncia ofrecerá servicio de cafetería y habilitará una tienda para la venta de artesanía, ambas de Artex. Al espacio fijo de reflexión «Trinchera de Ideas», el cual realizan permanentemente, a las 3:00 p.m., los cuartos miércoles de cada mes, sumarán una peña de trova, y otro grupo de actividades culturales.

Las visitas al Memorial de la Denuncia, de forma gratuita, se pueden hacer de martes a viernes en el horario de 9:00 a.m. a 4:30 p.m., y sábados de 9:00 a.m. a 12:00 m. , o llamando a los teléfonos 7 2030120 y 72031134 si se desea realizar una visita dirigida. Esta no debe sobrepasar la cifra de las 45 personas.

De este lugar, donde es la verdad quien habla, se sale fortalecido y renovado en el amor por una tierra cuyos hijos la defenderán siempre. Las razones sobran. El Memorial, firme y resuelto, es una prueba contundente.

Tomado de Granma

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