Mediocridad, el discreto encanto

Por: Raúl  Capote

Una persona inteligente se recupera pronto  de  un fracaso.  Una persona mediocre jamás se recupera de  un éxito   (Séneca)

Recuerdo que en los años 90 del pasado siglo, se le atribuía a Mijail Gorbachov, la siguiente frase AYUDEN A LOS TALENTOS QUE LOS MEDIOCRES LLEGAN SOLOS, no he encontrado ninguna fuente escrita que confirme esa autoría, pero si algunas orales fidedignas y creíbles. Pienso que debe haberla dicho inspirado en su propia trayectoria y experiencia. la frase tiene su cosa, para decirlo en buen cubano.

Cabría preguntarse ¿A dónde es que llegan? Dedican un gran esfuerzo a cerrarle el paso a los demás, conozco varios ejemplos, que el mediocre vive temiendo le derriben el castillo de naipes donde ha refugiado su mediocridad, o que otro más astuto se apropie de su confortable estado de cosas, cargo, puesto, etc, es verdad, conozco unos cuantos ejemplos también, gente que pone su miedo mediocre, porque ni siquiera son capaces de sentir y vivir un miedo entero, auténtico, por encima de los intereses del centro donde laboran, de la organización o incluso del país.

Son expertos en edificar barricadas, tender alambradas. cavar fosos en torno a una iniciativa, a una buena idea, a un proyecto que no haya salido de sus “geniales” cabezas, para que hablar de cuando se dedican a levantar muros o a enterrar a quien avizoran  como peligroso rival, el mediocre, confundido a veces, camuflado en la burocracia, utiliza las resoluciones, reglamentos, decretos, etc,  para hundir a cuanto talento de luz en la cercanía de su trinchera.

Medias gentes, incapaces de sentir nada completo, temerosos de su flaqueza, que medran a la sombra de sus intereses personales, le temen a todo y a todos, ante el talento actúan con celeridad de serpientes, con perdón de las serpientes.

Pero el talento verdadero tiene luz propia, no necesita que le alumbren el camino, el talento verdadero y completo es revolucionario y audaz por naturaleza, su miedo y su audacia es completa, no se media ante nada, ni por nada, es justo, honorable, compasivo, solidario, entregado al deber.

Así que ayuden al mediocre, que el talento no aspira a llegar, ASPIRA A SERVIR.
Raúl Capote Fernández

Un comentario sobre “Mediocridad, el discreto encanto

  • el 30 septiembre, 2018 a las 12:44 am
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    Capote:
    Mi hermano de trincheras, al mediocre hay que depurarlo y reubicarlo al nivel de su mediocridad… Estamos faltos de mano de obra como ayudantes y operarios en la agricultura y la construcción.
    Te lo digo como un abusado por esos imbéciles con cargos burocráticos.

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